La cura.

Busqué aunque sabia que no llegaría, miré toda la extensión del territorio esperando algo que no vendría... pero tomo la decisión de preeentarse.

Le observé y alegré de tomarle afecto mas que la curiosidad morbosa del artista ante algo maravilloso o duda profesional, mas que ello no encontre nada, "¡Me cure!" Me encuentro libre de su malestar.

Pero le vi interactuar con mi par perfecto y cele no ser yo a quien sonreía, saludaba o hablaba... luego recordé que con ello dejaria de amarle y preferir sentarme y convencerme de esa cura que el hipotálamo jamas tomo.

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