En ocasiones  desearía lograr despejar las ventanas y permitirme presenciar un paisaje mas natural, pero es mas cómodo mantener las persianas cerradas ¿Porqué?...  Así lo quiero, decidí cambiar las cortinas que son fácil de despejar, por persianas que son muy molestas al abrir. Tal vez porque siempre odie la luz natural, esa que buscó ahora sin sentido; o simplemente prefería algo mas actual e inútil para adorna esas ventanas, al final aunque el anhelo me invada ya me es imposible presenciar ese entorno.

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