EL CABALLERO ERRANTE.

Lo conozco desde que la memoria creo en el hombre la necesidad de no olvidar nada y  por consecuencia nos cause malestares los recuerdos, un día de la nada y para sorpresa del mundo que lo rodeaba, el dejo de ser un joven prometedor para convertirse en el caballero errante, tomo su poca humanidad la coloco en su mascara y salio de esa habitación con algo que a todos los presente nos faltaba, un rostro...

Si fuera un joven virtuoso escribiría sin freno todas sus hazañas, pero como es un errante solo puede decirle esto, que ese tarde el nos dijo: "¡Mundo te odio! aprenderás a vivir  o existir con eso y te darás cuenta que ya somos dos".

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