El rencoroso.

- Al fin ni te quise, era solo una manceba, quien prestaban su imagen para satisfacer mi deseó de amar -Asi vocifera el rencoroso, con el dolo y la libido parlante, alejando eso que creyó era su tesoro, pero no fue mas que inspiración deambulante.
Jamás me atrevere  a juzgar al pobre renconroso, ya que tambien soñe seria buen amante.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El social

No acaba