Conversaciones indecorosas.

I.

- No reconocemos el momento en que la vida se acaba mi estima sombra, solo recuerdo dejar de llorar y empezar a reír.

-...

- Es usted como el silencio, una tentadora respuesta que jamás escucharé, los ruidos sordos serán el contexto y sus labios el deseó.

-...

- Esta relación que mantenemos, es la que usted desconoce.

-...

- Me temo eh errado, tiene usted conocimiento absoluto de ello, el silencio fue siempre la respuesta. Me preguntó ¿Qué le lleva a tanta precisión?

-...

- ¡El silencio! Ya me lo temía...
__________________________

Comentarios

Entradas populares de este blog

El social

No acaba